Transexualidad

testex
16/11/2016

FELGTB pide al Ministerio de Sanidad que garantice el abastecimiento de Testex y de Meriestra

El medicamente es usado por las personas transexuales para su proceso hormonal
La Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales, (FELGTB) ha solicitado una reunión a Dolors Montserrat, ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, para solicitarle más información y explicaciones ante la falta de abastecimiento de Testex Prolongatum y de Meriestra. Estos medicamentos son usados por hombres y mujeres transexuales, respectivamente, para su tratamiento hormonal. Según el listado de medicamentos con problemas de suministro que publica la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios, el Testex Prolongatum 250 mg/2 ml no volverá a estar disponible hasta, previsiblemente, el 15 de enero de 2017, y la Meriestra queda suspendida de forma indefinida. 

FELGTB pide al Ministerio de Sanidad que garantice con la mayor celeridad que las personas que necesitan estos medicamentos vuelven a poder disponer de ellos, así como que deje claro que no existe ninguna intención de suspender el abastecimiento de Testex. 

“Esto ya ocurrió con la retirada del Reandrón, cuya administración es también intramuscular, y que suponía un tratamiento más efectivo”, ha asegurado Mané Fernández, miembro del equipo coordinador de FELGTB. “Como hombre transexual, anteriormente tomaba Reandrón y ahora mi endocrino me receta Testex. Otros tratamientos alternativos, como los parches hormonales, no son una alternativa viable porque pueden producir alergia, como sucede en mi situación y en la de muchos otros hombres”, ha añadido. 

FELGTB quiere recordar la importancia de que este tipo de tratamientos se lleven a cabo de manera ininterrumpida para no ocasionar retrocesos en el proceso o daños en la salud. 

Por último, la ONG insiste en la necesidad de despatologizar la transexualidad, “que nada tiene que ver con que las personas transexuales tengamos derecho a acceder a un tratamiento médico”, concluye Mané Fernández.