Salud y VIH/Sida

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Con sus recortes económicos en prevención del VIH, el gobierno abona el terreno para que prolifere la enfermedad

Más de 300 ONGs que trabajan en la respuesta al VIH no celebrarán el Día Mundial de la Salud.

Cada 7 de abril se celebra el Día Mundial de la Salud en conmemoración del aniversario de la fundación de la Organización Mundial de la Salud en 1948. Este año, el tema del día mundial es el envejecimiento y la salud y su lema "la buena salud añade vida a los años", y con el que se pretende “mostrar cómo gozar de buena salud durante toda la vida puede ayudarnos en la vejez a tener una vida plena y productiva, y a desempeñar un papel activo en nuestras familias y en la sociedad”.

Según Agustín González, representante de FAUDAS, “el lema de este año encaja perfectamente con la situación que viven las personas con VIH, al padecer una enfermedad crónica que, entre otras, cosas provoca un envejecimiento prematuro del organismo, por lo que el cuidado de su salud a lo largo de su vida es fundamental para disfrutar de una vejez saludable. Sin embargo, las plataformas estatales y organizaciones civiles que trabajamos en la respuesta al VIH y sida en España no vamos a celebrar el Día Mundial de la Salud porque, habida cuenta la voluntad política del gobierno expresada en los presupuestos generales del estado, no tenemos nada que celebrar, al contrario, con el tijeretazo económico aplicado a la prevención del VIH, el gobierno está abonando el terreno para que prolifere y se agrave la epidemia en los próximos años, lo que va a tener grandes y graves repercusiones personales, sociales, sanitarias y también económicas, ya que si aumenta el número de personas infectadas por el VIH aumentarán el gasto económico que comportará su tratamiento y asistencia"

Para Montse Pineda, Presidenta del Comitè 1er de Desembre, “en unos momentos en que el gobierno está debatiendo una ley sobre transparencia nos parece contradictoria, incomprensible e inaceptable la opacidad que ha mostrado el gobierno en los presupuestos generales con relación a las partidas presupuestarias destinadas a la respuesta al VIH. Así, en años anteriores había partidas explícitamente consignadas como transferencias a las CCAA para gastos de los planes autonómicos derivados del Plan Nacional del Sida, así como partidas consignadas como transferencias a entidades sin ánimo de lucro con destino a financiar programas de prevención y control del sida. En cambio, este año no hay referencias explícitas al sida, sino partidas destinadas a financiar ‘todo tipo de estrategias de salud”. Es una forma de invisibilizar los recortes que supone un cambio de modelo en la prevención y asistencia, que atenta a los principios de la salud publica. Sin una respuesta oficial reiteramos nuestras preguntas: ¿a cuánto asciende pues la partida concreta para actividades de prevención del VIH? ¿Como va a suplir el gobierno la atención de calidad que reciben las personas con VIH en las ONG's o va a dejarlas desprotegidas?”.

En ese mismo sentido, Marta Pastor, Presidenta de FUNSIDA, destaca que “ha sido a través de los medios de comunicación las ONGs que hemos conocido informaciones contradictorias que apuntan a una reducción sustancial, o incluso eliminación, del presupuesto destinado a la prevención y control del VIH, ya sea través de los planes autonómicos y/o a través de las ONGs, sin haber recibido ningún tipo de comunicación aclaratoria por parte de la Secretaría del Plan Nacional del Sida o cualquier otro cargo del Ministerio de Sanidad. Los espacios de participación y colaboración entre la Administración, Comunidades Autónomas y ONGs, se han ido creando y funcionan. Pero en este caso, se ha decidido obviarlos claramente. No parece pues que para el gobierno el papel que llevamos desempeñando las ONGs durante 30 años en la respuesta al VIH sea suficientemente relevante como para siquiera habernos informado y explicado esas cuestiones. Existe un total consenso a nivel mundial sobre la importancia y la necesaria participación de la sociedad civil en la respuesta a la epidemia del VIH. Será España el único país que rechace esta evidencia?"

Jancho Barrios, miembro de la Comisión Ejecutiva de CESIDA, señala que “no entendemos cómo reduciendo partidas presupuestarias destinadas a la prevención de enfermedades el gobierno va a poder cumplir con sus obligaciones respecto a la protección de la salud que emanan de la Constitución, la Ley General de Sanidad y la ley General de Salud Pública, la cual tiene por objeto ‘establecer las bases para que la población alcance y mantenga el mayor nivel de salud posible a través de las políticas, programas, servicios, y en general actuaciones de toda índole desarrolladas por los poderes públicos, empresas y organizaciones ciudadanas con la finalidad de actuar sobre los procesos y factores que más influyen en la salud, y así prevenir la enfermedad y proteger y promover la salud de las personas, tanto en la esfera individual como en la colectiva’.

Según Boti G. Rodrigo, Presidenta de la FELGTB, “es que además con relación a la financiación de la prevención de la infección por VIH hemos de decir que, si la comparamos con países de nuestro entorno, en nuestra opinión en España arrastramos una situación de una escasa financiación pública e inadecuadamente proporcionada a la gravedad de su impacto en nuestra sociedad y en las poblaciones más vulnerables. Comparativamente y por poner un ejemplo, en Alemania sólo la campaña “Yo sé lo que hago”, de la organización Deutsche AIDS-Hilfe, dirigida a prevenir la transmisión del VIH entre hombres que tienen sexo son otros hombres obtuvo una financiación del gobierno alemán de unos 3 millones de euros, subvención que ha sido recientemente renovada por otros 3 millones más para los próximos 2 años. Estamos hablando de la financiación de una campaña, amplia y compleja, pero dirigida en concreto a una población especialmente vulnerable frente al VIH, por lo que hemos de suponer que el monto global destinado a la respuesta al VIH en Alemania es obviamente superior”.

Según Julio Gómez, Presidente de REDVIH, “por todo ello, las plataformas estatales y organizaciones civiles que trabajamos en la respuesta al VIH y sida en España no vamos a celebrar el Día Mundial de la Salud y solicitamos al gobierno que reconsidere los recortes en la respuesta al VIH y los modifique para dotarla adecuadamente, tanto por parte de las administraciones sanitarias públicas como por parte de la sociedad civil organizada a través de las ONGs. Demandamos, pues, más información, transparencia, comunicación, colaboración y recursos para dar una respuesta adecuada a la infección por VIH en España y en el mundo y avanzar así hacia el ‘Objetivo Cero’ propugnado por ONUSIDA para conseguir un mundo con cero nuevas infecciones por el VIH, cero discriminación y cero muertes relacionadas con el sida".

Sin inversión en la promoción y protección de la salud abonamos el campo de la enfermedad. Invertir hoy en la prevención del VIH significa ahorrarnos en el futuro los costes personales, sociales, sanitarios y económicos que comporta la condición crónica y de por vida que supone vivir con el VIH.