Jóvenes

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28/03/2012

Lamentamos la muerte de Daniel Zamudio y pedimos una reflexión colectiva sobre las raíces y las consecuencias de la homofobia

El asesinato de Daniel es solo la punta del iceberg de una violencia estructural contra las LGTB

En América Latina, cada 3 días muere una persona asesinada a causa de su orientación sexual o, más frecuentemente, su identidad de género. El caso del joven chileno Daniel Zamudio, brutalmente asesinado por ser gay, ha saltado a los medios pero otros cientos permanecen en el anonimato ante el silencio cómplice, en ocasiones, de las autoridades competentes.

Sin irnos tan lejos, en países como España cada año adolescentes LGTB se quitan la vida por no poder soportar los niveles de exclusión, acoso y violencia con los que conviven a diario mientras que el sistema educativo mira hacia otro lado.

Las personas transexuales tienen que soportar en el día a día una marginación y falta de apoyo que las avoca a un riesgo de exclusión extremo mientras se las sigue tratando de enfermas.

Mientras tanto, algunos promotores artísticos gestionan giras de músicos que han llegado a cantar: “Voy y disparo a maricas con una pistola” o “Boom, boom, los maricas deben morir”.

¿Quién responde por toda esta violencia, por todos estos crímenes de odio? Desde la FELGTB demandamos a políticos, jerarquías religiosas, medios de comunicación, portavoces sociales en general, que reflexionen sobre las consecuencias que pueden tener algunas de sus declaraciones irrespetuosas, ofensivas y dolorosas.

“La puesta en cuestionamiento permanente de nuestros derechos y de la igualdad, además de la violencia verbal que se sigue ejerciendo sobre las minorías sexuales tiene consecuencias. Algunos cargan las armas con sus discursos, otros las disparan”, afirma Boti García Rodrigo, Presidenta de la FELGTB.

Gabriel Aranda, coordinador del Área de Internacional de la Federación ha añadido: “Lo que ahora ha sucedido en Chile, y que puede suceder también  en cualquier momento en España, desgraciadamente no es tan excepcional. Que este drama sirva a la sociedad para reflexionar sobre las consecuencias de la desigualdad y el odio a las diferencias”.