Cultura

El tercer lobo

El tercer lobo: una novela contra la homofobia

Francisco Javier Olivas publica una novela centrada en la lucha contra la homofobia interiorizada
Francisco Javier Olivas publica con Ediciones Cívicas El tercer lobo, fruto de la III Edición del certamen de Nuevos Talentos de la editorial. Con este libro busca enfrentarse a un enemigo muy claro: la homofobia, tanto la externa como la interiorizada. Si bien no es un libro catalogado como de autoayuda, el autor ha volcado su formación en psicología buscando transformar y ayudar a través de la narrativa. Aprovechamos la publicación de su novela para hacer algunas preguntas al autor sobre la situación de la literatura para personas LGTB, así como sobre el papel que su novela puede tener en contextos educativos.


¿Cómo surgió la idea de escribir El Tercer Lobo?
Siempre he deseado que nadie experimente una adolescencia como la mía, no quiero que haya adolescentes en el año 2017 que vivan un encierro psicológico similar al que yo sufrí. Así nace El tercer lobo. Además, estoy cansado (y apenado) de seguir topándome con historias de represión, de encontrar personas de edades muy diferentes que han anulado, casi borrado, su vida sentimental y sexual porque consideran que son deleznables. Estas situaciones no deben seguir ocurriendo. Por y para ellos escribí El tercer lobo.

¿Cómo ha influido tu formación en psicología en la novela?
Lo cierto es que hay una doble influencia de la psicología en la novela. En primer lugar, antes de ser estudiante de psicología fui paciente de un psicólogo. Esta es la primera influencia en la obra. Durante la terapia escuché por primera vez que no soy un ciudadano de segunda por ser homosexual, que no hay nada negativo en mí. Por ello pedí permiso a mi terapeuta para usar nuestras conversaciones en la consulta, quise depositarlas en las páginas de la novela y compartirlas con los demás, pensé que merecía la pena hacerlo para que otras personas pudieran experimentar en la distancia el mismo apoyo que yo recibí de su parte.
Asistir a terapia para tratar varios asuntos, entre ellos la homofobia residual que quedaba en mí, cambió mi vida y me motivó a empezar la carrera. Aquí alcanzamos el segundo punto de influencia de la psicología en El tercer lobo. Todavía no he finalizado mi formación, no puedo decir que sea un experto, estoy lejos de ser un profesional de la psicología. Sin embargo, he intentado depositar con cariño algunas de las cosas que aprendí durante los primeros cursos para ayudar, quizá mitigar, el sentimiento de soledad de muchas personas y ,sobre todo, para transmitir un mensaje de normalidad. Hay quien se atreve, sin razón, a hablar de sanar la homosexualidad. Yo quiero inclinar la balanza hacia el otro lado, no hay nada que sanar porque no hay ninguna patología en lo que somos.
Por último, me gustaría destacar que siempre digo que la novela no es un libro de autoayuda pero que leer e imaginar las sesiones de terapia de los protagonistas de la historia puede tener un efecto positivo en el lector.

¿Qué papel crees que puede jugar El Tercer Lobo en centros de enseñanza?
Persigo varios objetivos al pretender que la novela termine en manos de estudiantes de final de ESO y bachillerato (edades que considero adecuadas en relación a la dureza de la historia). Por un lado incrementar la visibilidad de la realidad LGTB, que los alumnos puedan ponerse en la piel de personas del colectivo, que se aproximen al miedo al rechazo, que empaticen con sus emociones y sentimientos. Quiero acercarlos a una realidad que transcurre en silencio a su alrededor, en las mismas aulas que pisan cada día, en sus barrios, pueblos y ciudades. Con este ejercicio de empatía albergo la esperanza de promover actitudes tolerantes y respetuosas hacia el alumnado LGTB. No obstante, si este es el objetivo central, hay otros secundarios (aunque no por ello menos importantes a nivel social) como podrían ser: incitar a debatir sobre la cuestión de las relaciones sentimentales sanas, tratar temas fundamentales como los vínculos afectivos entre padres e hijos o el alcoholismo en el entorno familiar entre otros.

¿Cómo ves el panorama literario actual por lo que hace a las personas LGTB?
Tenemos suerte si miramos el camino recorrido y nos preguntamos cómo era la situación de la literatura LGTB hace treinta años. Se escribe en clave LGTB aunque también diría que no lo suficiente, debemos escribir más y para todas las edades. Como queja mencionaría que echo de menos concursos especializados en la temática que brinden la oportunidad de publicar tanto a autores noveles como consagrados.