Asuntos religiosos

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05/07/2012

Recordamos a la Conferencia Episcopal que la Constitución garantiza un Estado aconfesional

Sus valores morales no pueden imponerse en la legislación de un Estado plural, rico y diverso

Ante el documento presentado ayer por la Conferencia Episcopal, que nuevamente vuelve a intentar imponer sus creencias a la normativa legal, a la evolución de la lingüística y a la realidad de la diversidad familiar, la FELGTB quiere recordar a la Conferencia Episcopal que el Gobierno que tiene el deber de garantizar la libertad de todas las personas, tengan la creencia religiosa que tengan, y constituyan el tipo de familia que constituyan.

La FELGTB no quiere que el Consejo de Ministros, el Parlamento o el Tribunal Constitucional olviden la aconfesionalidad del Estado que representan y conviertan la moral católica en ley, mermando los derechos sociales adquiridos o imponiendo su doctrina en la educación.

La Conferencia Episcopal reitera sus intentos de imponer su moral, chocando no sólo con el marco jurídico español sino también con la base de una Iglesia que cree en la convivencia y en la diversidad.

El coordinador de Asuntos Religiosos de la Federación, Aurelio Lepe, ha denunciado nuevamente la frustración de los creyentes LGTB ante una Jerarquía Católica excluyente: “¿Cómo pueden creer que en nuestra sociedad solo cabe un modelo de familia? No se puede entender que el mandato de amor y de solidaridad de Jesucristo se haya manipulado hasta el punto de que la Jerarquía Católica valore más su poder terrenal que su mensaje de amor, plenamente inclusivo”.

La presidenta de la FELGTB, Boti G. Rodrigo, ha afirmado que “para nuestro colectivo, lesbianas, gais, transexuales y bisexuales, el tiempo presente es mejor, el tiempo futuro será mejor, porque estamos librándonos de cadenas, estamos construyendo conjuntamente con el resto de la ciudadanía una sociedad abierta, respetuosa, diversa y plural y no vamos a consentir ni un paso atrás, y el Gobierno debe ser consciente de que lo que plantea la Conferencia Episcopal es precisamente imponernos un viaje al pasado”.