MANIFIESTO DEL ORGULLO CIUDADANO
El 28 de junio recordamos el día en el que un grupo de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales de Nueva York dijeron basta al acoso y plantaron cara para reivindicar su derecho a existir, a ser como eran, sin tener que justificarse ni esconderse. En ese momento, una oleada de orgullo recorrió el mundo y millones de personas que antes vivían en la vergüenza, el deshonor o la carencia de autoestima decidieron ir reivindicando su derecho a la dignidad.
Esta fecha simboliza el inicio de una carrera imparable hacia la consecución de los principios que pusieron en marcha la Revolución Francesa: igualdad, libertad y fraternidad. Así, si 1969 fue el año de la reivindicación de Stonewall, en 1990 se consiguió que la Organización Mundial de la Salud reconociera que la homosexualidad no es ninguna enfermedad.
En nuestro país, este recorrido culminó en 2005 con la modificación del Código Civil que, por fin, reconocía la plena igualdad de la ciudadanía española, y en 2007, momento en el que, con la comúnmente llamada Ley de Identidad de Género, se devolvió la dignidad al colectivo transexual.
Si algún combustible ha movido esta máquina de progreso hacia la igualdad ha sido el Orgullo. Ese orgullo que en principio se llamó gay y después, como reconocimiento de la diversidad sexual, se denominó Orgullo LGTB. Este orgullo ha llenado año tras año las calles de numerosas ciudades del mundo de los colores del arco iris. Un colorido que reivindica que en democracia todas y todos cabemos, todas y todos somos importantes y todas y todos la enriquecemos con nuestras diferencias. Y, sobre todo, ha llenado las conciencias de la ciudadanía de que la forma de amar no puede ser un motivo de desigualdad. Diferentes sí, pero nunca desiguales.
Por eso, el concepto de Orgullo avanza e incorpora a más y más personas. Este año, el movimiento LGTB ha decidido destacar y dar protagonismo al Orgullo Lésbico. Porque las lesbianas somos un gran colectivo olvidado con frecuencia por los medios de comunicación y ninguneado por las políticas destinadas a mujeres, jóvenes y salud. Nuestra sexualidad ha sido constantemente minimizada y nuestra presencia, invisibilizada por la historia.
Este es el año en el que lesbiana se escribe con uve de visibilidad. En el que las mujeres lesbianas vamos a estar más presentes que nunca en las calles y en los espacios públicos para reclamar nuestro derecho a ser tenidas en cuenta, a recibir una educación en la que se contemple nuestra realidad, el derecho de nuestras familias a no sufrir ninguna discriminación.
La revolución pacífica que ha supuesto el Orgullo LGTB en general y el Orgullo lésbico en particular debe ser muestra y ejemplo en todo el mundo.
Hoy proclamamos el Orgullo Ciudadano. Orgullo de todas las mujeres, de todos los hombres, independientemente de nuestro origen, del tono de nuestra piel, de la forma de comprender el mundo, de las distintas creencias religiosas, de las diversas
capacidades, de nuestras vulnerabilidades… Orgullosas y orgullosos de haber sido capaces de construir una sociedad del arco iris. Un lugar de respeto donde somos capaces de empatizar con la diferencia.
Queremos que este esfuerzo se extienda por todo el planeta. Para que no queden rincones donde el deseo de amar sea castigado con el látigo, la prisión o la horca. Para que se entienda en todas las latitudes, en todas las naciones, en todas las culturas, en todas las religiones.
Es urgente la despenalización universal de toda sanción generada por motivo de orientación sexual e identidad de género, y seguir trabajando para que los derechos de lesbianas, gays, transexuales o bisexuales sean aceptados como derechos humanos irrenunciables. España se ha convertido en referente y trabaja ahora para mostrar el camino hacia la igualdad. Somos ejemplo y podemos ser bandera del total respeto de los derechos humanos.
Hoy representamos el orgullo ciudadano, el que trabaja cada día. Somos la imagen de un todo mayor, de un movimiento que ya llega más allá de la realidad de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales.
Representamos la unión de partidos políticos, sindicatos, organizaciones civiles y personas a título individual…. Representamos a una España que ha demostrado que la utopía no es una meta por alcanzar sino derechos que se hacen realidad.
Feliz orgullo ciudadano a todas y a todos.